Jueves, 14 de junio de 2007
PROVINCIA.- Seguramente usted ha escuchado hablar más de alguna vez de la Apiterapia, pero hasta el momento no conoce mucho de esta opción natural de tratamiento y curación para diversas enfermedades o malestares.
Sabía que complicaciones como diabetes, asma, artritis, artrosis, quistes, depresiones, leucemia y cáncer, entre otros, pueden ser sanados mediante la Apiterapia, la cual cuenta con respaldo científico y en nuestra zona es desarrollada por Mónica Rudolffi, conocida profesional a nivel nacional e internacional y con años de experiencia en la ejecución de esta técnica.
En lo concreto, la Apiterapia o curación mediante el veneno de las abejas (apitoxina), consiste en la aplicación de 0,01 miligramo (mg) de la sustancia en un lugar determinado del cuerpo, dosis que equivale a la décima parte de la capacidad que posee la glándula del veneno de la abeja.
La apitoxina posee propiedades analgésicas, antiinflamatorias e inmunosupresoras o moduladoras de la respuesta inmunitaria, además está compuesta por un conjunto de componentes biológicos muy activos, siendo posible tratar gran cantidad de enfermedades y/o complicaciones de salud de una manera rápida, efectiva y sin complicaciones secundarias, como comúnmente ocurre cuando se consumen medicamentos como antibióticos o incluso drogas.
Aplicación de la terapia
La técnica consiste en emplear la abeja viva en las aplicaciones, esto porque la sustancia es extremadamente frágil ante la luz y el oxígeno, manteniéndose activa por muy corto tiempo
Debemos mencionar que el aguijón funciona como una microaguja estéril y una bomba dosificadora biológica exacta, que transmite al cuerpo la sustancia, mientras el paciente antes y después de la aplicación debe colocarse hielo en la zona a tratar, para de esta forma evitar cualquier posible inflamación, que en caso de producirse siempre es menor.
Uno de las principales ventajas de la Apiterapia, además de las curativas, es que no produce dolor en los pacientes. A éstos se les aplica una picada de abeja que no supera el segundo, siendo esa la dosis justa acción, la cual en la primera sesión es de tres contactos, ascendiendo a dos más y así sucesivamente en cada nueva terapia.
Test de tolerancia
Uno de los principales requisitos para tratarse mediante la Apiterapia, es no ser alérgico al veneno de la abeja, situación que en caso contrario produce un choque anafiláctico. Para ello, Mónica Rudolffi realiza a sus pacientes en la primera sesión un test de tolerancia, tras el cual en caso de detectar una contra reacción a la apitoxina, aplica inmediatamente el antídoto correspondiente.
Cabe mencionar que aproximadamente el dos por ciento de la población, es alérgica al veneno de las abejas. No obstante el 98 por ciento restante pude tratar infinidad de enfermedades y complicaciones mediante este tratamiento, que según los pacientes de Rudolffi, “ha sido una verdadera solución a problemas que la medicina tradicional no podía mejorar”